Liderazgo para la Felicidad

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Últimamente estoy teniendo algunas conversaciones con amigos, colegas, clientes, políticos y familiares que se centran en la felicidad . Las conversaciones, más o menos,  consisten en discutir en si existe o no la felicidad, de que variables depende, hasta ‘cuan’ felices podemos ser y de historias de personas que encuentran la felicidad en lugares en donde supuestamente no nacen placeres sentimentales de esta naturaleza.

Hace ya unos 5 años dedique un tiempo a analizar la WVS (la World Value Survay es algo así como una gran organización académica que recoge datos y estadísticas sociales) y me centré en algunas encuestas para Argentina y para el resto del mundo sobre la felicidad y algunas variables como amigos, familia, trabajo ingreso nominal, etc. Me enfoqué en correr algunas regresiones econométricas en estas variables que podrían explicar la felicidad y encontré que paradójicamente ninguna de las primeras variables que podían explicar la felicidad estaban vinculadas al trabajo o dinero. De hecho, para Argentina el dinero/ingreso/sueldo se encontraba en cuarto lugar explicando que cuando se modificaba esta variable variaba el nivel de felicidad. Esto era distinto según los tipos de países analizados; por ejemplo en los países más cálidos, eran la familia y los amigos, las variables más importantes mientras que algunos países (nórdicos, y EEUU) tenían entre las variables que explicaban mejor la felicidad a la estabilidad y el respeto.

Primera conclusión: la felicidad no necesariamente depende de lo que tenemos, sino más bien de la compañía que nos rodea.

Científicamente encontré que la felicidad no es material ni viene del dinero o de las posesiones. Nos llegan pensamientos de que la felicidad o las personas felices son aquellas que “idealizamos” en la TV, en el cine, en Internet, que poseen todo, y que no les falta nada.

Entonces ¿cómo llegar a encontrar felicidad manteniendo constante todas aquellas variables que son importantes como la familia y los amigos?

¿Es la felicidad consecuencia de estar cómodo, recibiendo o teniéndolo todo, o es una actitud activa?

Pensando en esto me vino a la memoria un cuento de Lev Tolstoi: Ilias (Si quieren pueden leerlo haciendo click acá ; de hecho sería bueno hacerlo antes de seguir leyendo ya que se lee en 5 min).

Es de esos cuentos simples, cortos y profundos que te dejan pensando como la mayoría del ruso Lev.

Ilias y su mujer, Sham-Shemagui, lograron en base a esfuerzo poder acomodarse en una situación social y económica favorable que les permitió poder contar con muchas posesiones. Pero algunas cosas pasan, una de sus hijas muere, un hijo los abandona y su buen porvenir empieza a derrumbarse después de una crisis viéndose obligados a trabajar como sirvientes, tras perderlo todo.

Ilias y su mujer ya al final de sus vidas estaban sirviendo cuando se encuentran con un pariente de su amo y después de darse cuenta de que ellos eran los reconocidos Ilias y Sham de la zona, el pariente del amo les pregunta algo y se desarrolla un lindo intercambio de conceptos sobre el lugar donde se encuentra la felicidad:

” – Dime, abuelita, qué piensas de tu felicidad de antaño y de tu dolor de ahora?

– He aquí lo que pienso. Mi viejo y yo hemos vivido cincuenta años buscando la felicidad sin encontrarla. Sólo desde hace dos años, cuando lo perdimos todo y empezamos a trabajar y servir a otros, hallamos la verdadera felicidad. Ahora no deseamos nada más”

(recomiendo leer toda la historia)

Segunda conclusión: la felicidad se puede encontrar sirviendo a otros.

Otra historia que me inspiró en tratar de hallar el lugar donde puedo encontrar, la felicidad, es la historia de Nehemías del Tanaj.

Nehemías muestra una vida dada al servicio y al liderazgo. Si bien la palabra ‘liderazgo’ está asociado a términos como ‘influencia’ o ‘inspiración’, también está relacionado con términos negativos como ‘mandar’ o con posiciones (amo, jefe).

Nehemías en cambio, nos muestra la vida de una persona que fue líder, y siervo. Una persona de influencia, y que sirvió a la comunidad y a Dios. Una persona organizada, activa, inspiradora. Una persona con corazón de siervo motivando a todo un pueblo para construir muros caídos, contra los rumores y la difícil empresa de llevarlo a cabo en algo más de 50 días.

Tercera conclusión: el liderazgo auténtico es servicio. El servicio puede influir, inspirar y regalarnos felicidad. El servicio sin un interés de devolución, duplica.

¿ Se te vienen a la mente algunas personas que sirven, estando a disposición siempre, y son felices? ¿Sentiste alguna vez sirviendo que eras feliz? ¿ Te sentiste pleno y feliz, influenciando y actuando en pos de un servicio a otros?

Actuar para servir, servir para inspirar, estar bien acompañado por amigos y familia, y tomar desafíos propios, pueden ser algunos de los caminos que conducen a Felicidad.

Y que si te preguntan si tomás algo para ser feliz, respondeles “Si, decisiones”.

Salud y felicidades

Por Pablo

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